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El origen de la cerámica rescatada

En Kay&Co creemos que los objetos guardan memoria. Por eso trabajamos con cerámica rescatada: fragmentos que alguna vez formaron parte de vajillas, azulejos o piezas decorativas y que, con el tiempo, quedaron olvidados.

¿De dónde viene nuestra cerámica?

Recolectamos pequeños fragmentos con historia, que han sido suavizados por el tiempo y el desgaste natural. Los seleccionamos uno a uno por su color, su textura y el carácter que transmiten. No buscamos piezas perfectas; buscamos piezas con alma.

El proceso, paso a paso

  • Selección: elegimos fragmentos con una forma y un tono que encajen con cada diseño.
  • Limpieza: retiramos impurezas con cuidado para no perder la textura original.
  • Pulido: suavizamos los bordes a mano hasta que sean cómodos y seguros para la piel.
  • Montaje: cada fragmento se integra en plata 950 con técnicas artesanales.

Cada pieza es única

Como los fragmentos son irregulares, no existen dos joyas iguales. Eso significa que quien recibe una pieza de Kay&Co lleva consigo un fragmento de historia que nadie más tiene.

Un nuevo comienzo

Trabajar con materiales rescatados es nuestra forma de dar una segunda vida a lo que ya existía. En lugar de fabricar en serie, transformamos con pausa y con intención.

Vidrio marino: una segunda vida

El vidrio marino es uno de nuestros materiales favoritos: nace del encuentro entre lo que el humano descartó y la paciencia del mar. Con los años, el agua, la arena y las olas transforman fragmentos de vidrio en pequeñas gemas suaves y opacas.

¿Cómo se forma?

Cuando un trozo de vidrio llega al mar, comienza un proceso de erosión que puede durar décadas. Las olas lo arrastran, la arena lo pule y el agua le da esa textura mate tan característica. El resultado es una pieza redondeada, suave y con una energía muy especial.

Colores y rarezas

Los tonos más comunes son el blanco, el verde y el ámbar, pero también existen colores más raros como el azul, el turquesa o el lavanda, que provienen de vidrios antiguos y botellas poco frecuentes. Cada color cuenta una historia distinta.

Recolección responsable

Para Kay&Co es importante trabajar con vidrio marino recolectado de forma respetuosa con el entorno. Seleccionamos piezas que ya han sido transformadas por el mar, sin alterar playas ni ecosistemas.

De la playa a la joya

Cada fragmento se limpia, se selecciona y se monta en plata 950. Al integrarlo en un collar, aros o pulsera, el vidrio marino vuelve a brillar, esta vez como una joya con historia.

Llevar vidrio marino es llevar contigo un pedacito de mar y un recordatorio de que las cosas pueden transformarse en algo hermoso.

¿Te ayudamos?